Viernes…
Querido diario, anoche, antes de ir a dormir, recibí un
mensaje del señor Robertson, me dio una muy buena noticia, así que pase todo el
día escribiendo el primer capítulo de mi nuevo libro, al que he llamado
primavera ensangrentada. Espero que esta novela de crimen le agrade al señor
Robertson.
En otros asuntos, aun me sigue
extrañando que no haya llegado el correo, ya va una semana así, quien sabe las
cosas importantes que puedan a uno enviarle, sin contar los cheques de las
regalías, en fin, mañana iré a la oficina de correo temprano, así veré que
sucede.
==============================================================
==============================================================
Otra vez estoy aquí, en este cuarto viejo, de esta casa
vieja, debería llamar a unas chicas de compañía, y darle un poco de emoción a
esta casa, jajaja solo es un pensamiento, nunca haría algo así. De nuevo
escucho ese ruido del teléfono, esta vez es una llamada, debe ser el señor
Robertson o su asistente, preguntándome sobre la nueva novela, les contestare
de inmediato.
–Hola, habla Anthony, ¿Con quién hablo? –decía a través del
teléfono al desconocido.
Aquí estaba de nuevo narrado en mi mente cada cosa que
hacía, que patético.
–Señor Bertz, me alegra escucharlo, me extraño no haber
recibido su respuesta a nuestro correo.
–Si eso, disculpe, pero no se preocupe, el señor Robertson
me lo hiso saber a través de un mensaje de texto ayer, y ya empecé a escribir
el nuevo libro, les enviare el primer capítulo mañana.
– ¿Un mensaje de texto? Eso es imposible señor Bertz, el
señor Robertson no pudo haberle enviado nada.
– ¿A qué se refiere? Tal vez ha estado muy ocupado, por eso
lo hiso tan tarde en la noche.
–No es eso, lo que pasa es que el señor Robertson falleció
hace cuatro días, el correo que le enviamos es una invitación al funeral,
quería saber si le sería posible asistir.
Pero, ¿Como que ha muerto? ¿Qué tipo de broma era esta?,
ayer me había enviado un mensaje, pero bueno quizás alguien me ha hecho una
broma.
–Ya veo, debió ser algún tipo de broma, ¿Cuándo será el
sepelio?, asistiré sin falta.
–Si señor Bertz, el sepelio será mañana, en el cementerio
Memories White, aquí en esta ciudad, a las 9 am.
–Muy bien señorita, estaré allí.
–Muchas gracias señor Bertz, que tenga una buena noche.
Qué pena, yo que pensaba que se aproximaba mi nuevo éxito,
pero bueno mañana iré al entierro del señor Robertson, siempre ha sido bueno
conmigo, es lo menos que puedo hacer por él. Espera, ¿Otra llamada? ¿Quién
podrá ser esta vez?
–Hola, ¿Con quién hablo?
–Hola Anthony, supongo que recuerdas mi voz.
Pero que carajos, esa voz, es inconfundible, esa voz ronca y
profunda, ese inconfundible acento escoses, ese no podía ser otro que
Robertson, pero ¿Qué estaba pasando aquí?
–Anthony, ¿Estas bien?, mira era sobre tu nuevo libro, me
gusta el primer capítulo.
– ¿Quién es usted? –le pregunte mientras me sumergía poco a
poco en el miedo.
–Pues quien más, tu viejo amigo, Robertson, mira que he
leído tu primer capítulo y me ha encantado, una novela de crímenes y ese título
es muy llamativo, será un gran éxito.
No podía ser, nadie más sabia del libro, ni siquiera lo
había enviado, que estaba pasando aquí, si era una broma, entonces, ¿Cómo
sabían del libro?
–Jajaja señor Robertson que buena broma, aun no sé cómo supo
del libro, pero ya me lo contara, su secretaria me llamo hace poco diciéndome
que usted había muerto, y que habría un sepelio mañana, casi me cago encima al
escucharlo jajaja.
– ¿Qué broma hijo?, mañana si es mi sepelio, y pues del
libro, hoy fui a tu casa a leerlo, espero que sigas escribiendo me encanta la
idea.
–Señor Robertson ¿Sigue con eso del sepelio? Y hoy no lo vi
en mi casa, ¿Acaso hiso poner cámaras mientras no estaba?
–No hijo, yo fui hasta allá, y mira hablamos mañana, y por
supuesto tienes que ir al sepelio, estaría muy triste si no vas, hasta mañana
muy buenas noches.
Colgó, él había colgado, en ese momento estaba más que
confundido, ¿Era una broma? ¿Era un fantasma?
Esa noche me la pase buscando las cámaras, registe cada
rincón de ese cuarto, debían estar en ese cuarto, porque solo escribí allí,
fuera del cuarto no comente nada del libro, debía encontrarlas, pero al final
me canse y me fui a dormir, fuera lo que fuera que estuviera pasando, mañana lo
averiguaría en el supuesto entierro del señor Robertson.
No hay comentarios:
Publicar un comentario