Sábado…
El señor Robertson siempre fue una extraña, no me era difícil
imaginar que todo era una broma de mal gusto, incluso en este instante, en que
iba a bordo de mi mercedes, trataba de hallar algún fallo en su plan, y en
prepararme para lo que fuera que estuvieran planeando, definitivamente mi reacción
no sería de sorpresa. Era una broma demasiado elaborada, la secretaria me llama
justo antes del sepelio, y a minutos de colgar me llama el propio señor
Robertson, quien me habían dicho que estaba difunto, ¿Quién se creería una
broma así?
Al fin he llegado al entierro, vaya toda su familia está aquí,
su esposa e hijos, incluso su único hermano vivo, con quien tenía una muy mala relación.
Me voy acercando suavemente al féretro, este maldito anciano es capaz de
saltarme encima apenas este a su vista, pero debo acercarme, si no es así
entonces no terminara esto. Cada paso que doy hacia esa caja es muy largo, no sé
porque me acerco con tanto cuidado, pero debo llegar ya queda poco y aquí estoy…
efectivamente, he dado un pequeño brinco, él está allí simplemente, acostado en
su féretro, muy tranquilo solo parece estar dormido, se ve cómodo, intentare
tocarlo, seguramente lo sentiré calentito y sabré que es una broma, entonces
acerco mi mano y… efectivamente, esta frio, como si fuera un pedazo de carne
inerte, pero ese efecto lo puede lograr, pero el pulso no lo puede esconder
entonces revisemos su pulso… no hay pulso ni respiración, ni un leve movimiento
de sus parpados, está muerto, pero… ¿Es en serio?, este hombre había muerto
hace 4 días pero hace dos me había enviado un mensaje, y ayer me había llamado,
¿Cómo es esto posible?, ¿Un fantasma?, debía averiguar que sucedía en este
lugar.
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Querido diario, hoy he estado en el sepelio del señor Robertson,
está muerto, muy muerto. He hablado con sus familiares, parece ser que murió mientras
dormía. Les pregunte que donde había quedado su celular, y me han dicho que en
su testamento quería que fueran incinerados y su cuenta cancelada, él no quería
que nadie usara sus cosas después de morir, al menos no su celular.
Hay algo sospechoso, eso del teléfono, encaja perfectamente
con lo del mensaje y las llamadas, es como si quisieran negar que alguien llamo
o envió un mensaje, ¿Por qué tanto cuidado con sus dispositivos móviles?, si
alguien llamara a esos números debía ser informado que murió, así que solo
queda algo por hacer, llamare a su celular, y veré quien contesta.
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Porque empiezo a hacer de esto, no es como si tuviera que
hacer la investigación para una de mis novelas de misterio, pero no puedo
permitir que me jueguen esta broma, si algo había aprendido en mis años como
escritor de novelas de crimen, era que lo sobrenatural no existe.
Lo primero era averiguar si el teléfono estaba de verdad
desactivado, así que llamare a este número. Tome mi celular y marque su número,
y de inmediato me contesto la operadora:
“El número de marcado
ha sido desactivado”
¿Desactivado?, no había más que hacer, así que colgué.
Entonces en realidad estaba desactivado, esto ya es un
comienzo. Vaya mi celular está sonando de nuevo, espera es… el señor Robertson,
pero si acabo de llamar a este número y dice que esta desactivado… solo
contestare, algo podre averiguar de esta llamada.
–Hola Anthony, disculpa por no contestarte, estoy teniendo
problemas con este móvil.
Era el, pero si hoy lo había confirmado, él está muerto…
–Hola señor Robertson, ¿No es un poco extraño que un muerto
conteste a esta hora?
–Jajaja y ¿A qué otra hora?, en este instante estoy
desocupado
No es una grabación, sus respuestas son demasiado precisas.
–Vaya que conveniente señor, a esta hora también estoy
desocupado, cuénteme ¿Qué tal está el cielo?
– ¿Qué le hace pensar que estoy en el cielo señor Bertz?
–Entonces está en el infierno señor Robertson.
–Tampoco, veras, ni los del cielo ni los del infierno te podrían
hablar, simplemente me faltan cosas por hacer aquí, y una de esas es publicarte
un libro, o al menos que mi editorial lo haga.
–No juegue conmigo señor Robertson, este es algún truco que
ha dejado estipulado en su testamento, sabe que soy tan sagas como un
investigador forense.
–Pues solo queda algo por hacer, investiga y averigua que es
lo que pasa, averigua tu que sucede, por ahora hasta mañana amigo mío.
El señor Robertson había colgado, pero ha sido muy evidente,
claramente esto es una broma, solo quiere que descubra el truco, jejeje está
bien lo averiguare, y de seguro lo atrapare.




